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  • Pechugas ligeras al limón

    Se acabaron las vacaciones y toca volver a la rutina, y dejar atrás los excesos cometidos estos días. ¡He aquí una idea!

    En mi época de estudiante universitaria, el último año de carrera ya convencí a mis padres de que la mejor opción para vivir era compartir piso. Hasta entonces había estado en residencias de estudiantes y pese a que nunca me quejaba de la comida servida en la mesa, echaba de menos ese tejemaneje de mi propia cocina.

    Así que entre los tuppers que mi amiga Paula compartía de su gran cocinera y abuela asturiana, además de mucha otra materia prima que venía derechita del Cantábrico asturiano de mano de su padre, y aquellos que venían de Zaragoza, poco tiempo quedaba para nuestras recetas artesanas. Estas Pechugas Ligeras al limón eran uno de esos platos y que hoy en día podría clasificar una receta “pan comido”.

    Sencilla donde las haya y riquísima para servir incluso de plato único acompañada de un arroz blanco donde empapar la salsa. Nosotras, que ya eramos muy apañadas por aquella época, las preparábamos incluso la noche anterior y el microondas lo finiquitaba, así que para nuestra sección Calentar y Listo, también nos vale. Averiguad si es o no ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ kg de pechugas de corral fileteadas
    • Zumo de ½ limón (1 limón si es pequeñito)
    • 1 cucharadita de maicena (harina de maíz o espesante)
    • ½ vaso de vino blanco
    • 200 gr de champiñones laminados
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Perejil

    Cómo lo preparamos

    Paso 1: Salpimentamos las pechugas y en una sartén grande, añadimos un par de cucharadas de aceite y doraremos las pechugas fileteadas. Se terminarán de hacer con la salsa así que únicamente queremos marcarlas. Retiramos a una fuente y reservamos.

    Paso 2: Lavamos los champiñones y los secamos muy bien con un paño limpio o con papel de cocina. Salpimentamos. Los salteamos en la misma sartén con otro par de cucharadas de aceite. Retiramos y reservamos.

    Paso 3: En el vasito donde tenemos el zumo de limón, disolveremos la maicena y lo vertemos en la sartén junto con el vino blanco. Dejamos que el vino se evapore un poquito y colocaremos las pechugas ordenadamente sobre la salsa y los champiñones por encima.

    Paso 4: Dejaremos hervir a fuego lento durante unos 5 minutos. Si la salsa ha reducido demasiado, añadiremos un poco de agua.

    Trucos

    • Esta salsa la podemos preparar para acompañar otras carnes, incluso pollo en muslitos.
    • Podemos servirlo con  unos pimientos del piquillo para completar el plato. También con arroz blanco.
  • Rollo de pollo relleno

    Rollo de pollo relleno

    Me temo que se acerca la hora de decir adiós a las comidas a deshora y los picnics veraniegos. Con la vuelta al cole, la rutina ya dicta unas comidas mas ordenadas y unos menús más confeccionados y aquí os propongo un que os va a encantar: Rollo de Pollo Relleno. Acompañado de una guarnición de verdura, será un menú muy completo que además podéis Calentar y listo.

    Para conseguir una pechuga abierta, os recomiendo que os arméis de maña con un buen cuchillo o  se lo digáis a vuestro suministrador, que lo hará con una tremenda habilidad. Para el relleno, os doy una propuesta de los más sencilla pero en Trucos encontraréis más ricas sugerencias. Una vez preparados los rollitos, bien envueltos, los podéis congelar y después cocinar en el momento de consumir, o al revés, cocinar y congelar cocinados envueltos en el mismo empaque y así, ¡sorpresa! !Desenrollar y listo!

    El montaje lo tendréis en menos de 10 minutos y ¡el resto lo hace la cazuela!  Leed y veréis que rica y saludable vuelta al cole… además de ser ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 pechugas de pollo abiertas lo más finitas y planas posibles
    • 8 lonchas de jamón york
    • 8 lonchas de queso (el que más nos guste)
    • 1 puñado de finas hierbas

    Ingredientes para la guarnición

    • Salsa de tomate casera (ver receta)
    • 400 gr de espinacas frescas o congeladas
    • 1 puñado de piñones
    • Sal y pimienta

     Cómo lo preparamos

    Paso 1. Colocamos dos láminas de papel de aluminio sobre la encimera y espolvoreamos con finas hierbas. Sobre esta, extendemos las pechugas bien estiradas y salpimentamos. Colocamos las lonchas de jamón encima y sobre éstas, el queso en lonchas.

    Paso 2. Con ayuda del papel, iremos enrollando hasta hacer dos rollos, uno con cada pechuga y cerramos por los extremos como si se tratase de un caramelo. En función del tamaño de la pechuga, puedes optar en enrollarlas a lo largo o a lo ancho, según el grosor que quieras para los rollos.

    Paso 3. Ponemos una cazuela con agua a calentar y una vez que esté hirviendo, introducimos los dos rollos de pollo. Dejaremos que hiervan durante unos 20 minutos, más tiempo si los rollos tienen más grosor. Escurrimos y dejamos enfriar ligeramente.

    Paso 4. Para preparar la guarnición, herviremos las espinacas en abundante agua con sal durante 10 minutos y escurrimos. En una sartén, salteamos los piñones en 3 cucharadas de aceite y añadimos las espinacas.

    Paso 5. Desenvolvemos para cortar en rodajas. Servimos sobre salsa de tomate y acompañaremos de las espinacas rehogadas con piñones.

    Trucos

    • Si tienes duda sobre si la pechuga está cocinada o no, saca uno de los rollitos del agua y con mucho cuidado desenvuelve una esquina. Si ves que el interior está todavía muy rosado, déjalas un tiempo más.
    • Sustituye el pollo por pavo. Quedará también muy sabroso.
    • Puedes añadirle nueces picadas al interior o rellenarla de otros ingredientes al gusto como pueden ser champiñones, pimientos, bacon, espinacas…
    • Prueba experimentar con diferentes quesos (cabra, enmental, azul…). Verás que le dan un toque muy especial.
  • Enchiladas suizas

    Ahora que vivo en México, me encuentro con este dilema… ¡a ver qué opináis! Mis lectores españoles, me piden recetas mexicanas y mis lectores desde México, me piden recetas españolas… Y es que ya sabemos que los platos mexicanos que nos llegan a España no son necesariamente autóctonos… y ahora lo entiendo más que nunca, porque a pesar de la globalización, sigue siendo complicado encontrar ingredientes y más aún, que estos sean asequibles a nuestros bolsillos.

    Pero como ya sabéis que, tal y como reza el nombre del blog, Es Pan Comido, procuro haceros las recetas lo más sencillas posibles, aquí os traigo unas Enchiladas Suizas, que con unas pequeñas adaptaciones que anoto en la receta, pueden prepararse desde cualquier rincón del mundo.

    Y a pesar de su apellido tan europeo, es un plato tradicional mexicano, denominado así por su color tan blanco que se asemeja a los Alpes Suizos (¡o al menos esta es la versión que a mí me han contado!) Se trata de unas tortillas de maíz rellenas de pollo, cubiertas con una salsa verde y recubiertas de queso y crema… una mezcla tan explosiva como esquisita. Vamos allá con la receta que ¡Es Pan Comido! 

    Ingredientes para 4 personas (8  enchiladas)

    • 2 pechugas de pollo
    • 1/2 cebolla
    • 1 diente de ajo
    • 8 tortillas de maíz (podemos usar de trigo)
    • 250 ml de crema agria
    • 250 gr de queso rallado (escoged un queso suave que se funda bien)
    • 1 aguacate para decorar
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la salsa verde/roja

    • 8 tomates (si los tomates son rojos, la salsa saldrá roja; si son verdes, la salsa quedará verde)
    • 1 chile serrano (podemos añadir una pimienta cayena o nada si no nos gusta el picante)
    • 1/4 cebolla
    • 1/2 diente de ajo
    • 2 ramas de cilantro
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Limpiamos de grasa las pechugas de pollo y enteras las introducimos en una cacerola con agua hirviendo, suficiente agua para que las cubra. Añadimos 1/2 cebolla, un diente de ajo y 1/2 cucharadita de sal. Dejaremos que hierva con la tapa puesta durante unos 20 minutos o hasta que estén cocidas. Si vemos que el agua se va consumiendo, añadiremos más cantidad. Escurrimos y con ayuda de un tenedor, lo deshebraremos.

    Paso 2. Prepararemos la salsa hirviendo en otra cacerola los tomates enteros y limpios junto con el chile serrano durante 5 minutos a fuego alto. Escurrimos y trituraremos junto con 1/4 de cebolla, el cilantro, 1/2 diente de ajo, 200 ml de crema agria y sal y pimienta al gusto.

    Paso 3. Una vez triturada toda la salsa, la volvemos a verter en una cazuela y dejamos que reduzca durante unos 5 minutos o hasta que esté un poco más espesa y con más color. Reservamos.

    Paso 4. En una sartén amplia, iremos friendo las tortillas, unos 5 segundos por cada lado. Vertemos un par de cucharadas de aceite y las vamos tostando ligeramente.

    Paso 5. Empapamos cada tortilla en la salsa y la colocamos en una fuente apta para horno. La rellenamos con el pollo deshebrado y la cerramos, bien enrollándola o doblándola en dos. Repetimos el proceso con todas las tortillas hasta cubrir toda la fuente. Si nos sobró salsa, la podemos verter por encima de las tortillas.

    Paso 6. Cubrimos con el queso rallado e introducimos en el grill del horno hasta que el queso se derrita. Decoramos con aguacate laminado y el resto de la crema agria.

    Trucos

    • La receta original indica que en el paso 4, las tortillas deben freirse sumergiéndolas en aceite vegetal. Yo prefiero dorarlas simplemente para aligerar el plato que ya de por sí es contundente, pero lo dejo a vuestra eleccción.
    • El caldo de cocer el pollo lo podemos conservar para otra receta o simplemente cocer unos fideos para una sopa rápida.
  • Frixuelos rellenos de Compota de manzana a la Sidra

    Hay ciertas regiones de España con las que todos simpatizamos, bien sea por su gente, sus paisajes o por su gastronomía. Asturias es una de ellas. Particularmente muy querida por mí ya que unas de mis mejores amigas de mi época universitaria es asturiana y todos los años que convivimos juntas, me hizo incluso encariñarme más con ella si cabe.

    Ella siempre me hablaba de los frixuelos de su “güela” y en una de nuestras escapadas a su tierra, tuve la ocasión de probarlos y efectivamente, ¡eran de 10¡, como su abuela, cocinera de los pies a la cabeza a la que no se le resiste ningun plato asturiano que se precie.

    Por todo ello, ni me lo he pensado dos veces, tenía que participar en  la cita del Concurso Saborea Asturias que mi amiga Noelia de La Cucharina Mágica ha organizado con motivo de su primer añito del blog ¡Muchas Felicidades y que sean muchos más!  Además, cuenta como patrocinadores excepcionales al Hotel Villa Marrón, Productos El Cuco  y Sidras Trabanco.

    La receta escogida son unos Frixuelos rellenos de Compota de Manzana a la Sidra.  Los frixuelos, estos preparados según la receta de “Güela”, son un postre típico asturiano preparado a base de leche, harina y huevos, similar a los crêpes. Aunque se pueden tomar sólos, he decidido rellenarlos de una compota de manzana preparada con sidra natural asturiana, haciéndo honor a esta bebida tan asturiana que le aporta un sabor exquisito. No os preocupéis… que a pesar de parecer una receta sofisticada, sigue teniéndo el merecido colofón de ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • ½ litro de leche templada
    • 2 huevos
    • 1 tazón y medio de harina
    • 2 cucharadas de azúcar
    • 1 cucharadita de café de levadura
    • 1 pizca de sal
    • Azúcar glass para decorar

    Ingredientes para la compota de manzana a la sidra

    • 4-5 manzanas
    • 1 vaso de sidra natural
    • 4 cucharadas de agua
    • 2 cucharadas de azúcar
    • Canela en rama

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Vertemos en el vaso de la batidora los huevos, la leche, la harina mezclada con la levadura, el azúcar y una pizca de sal. Batimos enérgicamente y dejamos reposar mientras preparamos la compota.

    Paso 2. En una cazuela pequeña, añadimos las 4 cucharadas de agua junto con el azúcar y ponemos a hervir junto con la ramita de canela. Veremos que el azúcar empieza a hacer burbujitas y se va formando un almibar. Pelamos las manzanas y las descorazonamos.  Las cortamos en trocitos pequeños más o menos del mismo tamaño para que se cocinen todos al mismo tiempo y los añadimos a la cazuela. Vertemos la sidra sobre las manzanas y dejaremos hervir a fuego medio hasta que la manzana esté blandita y el líquido se vaya consumiendo. Aproximádamente necesitará unos 30 minutos. Según la manzana vaya adquiriendo un textura blanda, podemos ir chafándola con el tenedor hasta obtener una crema uniforme. Retiramos la ramita de canela.

    Paso 3. Escogemos una sartén del tamaño que deseemos los frixuelos. Muy importante es que ésta sea antiaderente para no tener complicaciones al darle la vuelta. Vertemos unas gotas de aceite y añadimos una cucharada de la masa hasta que cubra el fondo de la sartén moviéndo la sartén para que la masa se desplace por toda la superficie.  Cuando vemos que se puede despegar fácilmente, le daremos la vuelta con ayuda de una pala y los cuajaremos por el otro lado. No los doraremos demsiado porque eso lo haremos en el horno. Retiramos a un plato. Continuamos con el proceso hasta tener todos los frixuelos listos.

    Paso 4. Para rellenar los frixuelos y que éstos queden todos del mismo tamaño, una vez cuajados y colocando un plato encima como platillas, recortaremos con un cuchillo afilado los bordes. Los extendemos sobre la encimera limpia y colocamos en el centro  de cada uno, una cucharada de compota. Cerraremos por la mitad precintándolos con un tenedor como si de empanadillas se tratasen.

    Paso 5. Cubrimos la bandeja de horno con papel antiaderente y colocamos los frixuelos sobre ella. Introducimos en el horno a altura media con el grill encendido hasta que se hayan dorado ligeramente. Espolvorearemos azúcar glass antes de servir.

    Trucos

    • No es recomendable hacer con batidora eléctrica la compota ya que conseguiremos un puré demasiado claro como para rellenar los frixuelos.
    • La compota la podemos conservar en el frigorífico en un frasco cerrado varios días y es un acompañante riquísimo para carnes de cerdo.
    • Si los preparamos con antelación, la parte de horno es preferible hacerla en el último momento para consumirlos calientes.
  • Pollo al chilindrón

    ¡Felicidades por el día de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad, de Aragón, de Zaragoza y de la Guardia Civil! Así que celebremos que seguro que por un lado o por otro nos toca homenajear algo; y como no podía ser menos, hagásmoslo con una receta muy típica de la gastronomía aragonesa: Pollo al Chilindrón.

    Se trata de un guiso de pollo, supremo si escogemos un pollo de corral, cocinado con taquitos de jamón, de Teruel para no salirnos de la Tierra, pimientos rojos y verdes, cebolla y tomates. Resulta un plato muy recomendable para preparar con antelación, incluso el día anterior ya que es uno de esos platos, que a mi parecer, ¡coge más sabor de un día para otro! Yo lo he acompañado de arroz blanco como guarnición pero con unas patatas fritas, también estará de lujo. Animaros a añadirlo a vuestros menús diarios porque veréis que es un plato muy completo que combina proteinas y verduras.

    Así que sin más dilaciones, os invito a degustar esta receta de mi tierra, que podéis servir con un postre de  Melocotón con Vino, resultando todo:  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para seis personas

    • 1 pollo de corral limpio y troceado (2 kg aproximádamente)
    • 200 gr de jamón curado
    • 1 cebolla grande
    • 1 pimiento rojo grande
    • 1 pimiento verde italiano grande
    • 2 tomates maduros
    • 2 dientes de ajo
    • 1 hoja de laurel
    • 1 vaso pequeño de vino blanco
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • 300 gr de arroz blanco

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Salpimentamos el pollo. Cubrimos el fondo de una cazuela amplia (de barro si es posible) con aceite de oliva y doramos el pollo junto con los taquitos de jamón. Una vez dorado, lo retiramos.

    Paso 2. Lavamos todas las verduras. Picamos la cebolla finamente junto con los ajos y los añadimos a la cazuela sobre el mismo aceite en el que hemos dorado el pollo. Los pochamos durante unos 4 minutos y añadimos el pimiento cortado en tiras, en cuadraditos si lo preferimos. Lo salteamos todo durante otros 4 minutos y añadimos los tomates pelados y cortados en daditos junto con la hoja de laurel.  Dejamos que se pochen todas las verduras y colocamos los trozos de pollo y el jamón.

    Paso 3. Dejaremos que todo se cocine a fuego lento con la cazuela tapada durante aproximadamente media hora o hasta que el pollo esté tierno. A mitad de cocción verteremos el vino blanco.

    Paso 4. Acompañaremos de arroz blanco hervido.

    Trucos

    • Si un pollo entero nos resulta demasido para el número de comensales, prescindiremos de las pechugas que las podemos reservar para preparar otras recetas.
    • Podemos acompañar de unas patatas fritas cortadas en daditos.
  • Paquetitos de lechuga rellenos de crujiente de pollo

    Ya apetecen mucho las ensaladas y estos Paquetitos de lechuga rellenos de crujiente de pollo son una manera de presentar una ensalada bien completa. Admite dos versiones de pollo, a la plancha o empanado, como es el caso.

    La lechuga, en su multitud de variedades, tiene muchísimas propiedades. Es principalmente diurética estimulando a los riñones a eliminar más orina. También tiene propiedades tranquilizantes, ideal para el insomnio además de mejorar la circulación y ayudar a la disminución de colesterol.

    Para esta receta usaremos lechuga iceberg ya que esta variedad tiene unas hojas grandes y crujientes que nos servirán para envolver el pollo  y aportarle una textura todavía más crujiente. Animaros a preparar estos paquetitos y veréis que cena tan estupenda y a preparar en menos de 20 minutos. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 pechuga de pollo
    • 1 lechuga iceberg
    • 2 zanahorias
    • Hojas de hierbabuena
    • Pan rallado
    • Huevo
    • 1 diente de ajo picado
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Salsa agridulce
    • Tomatitos cherry para decorar.

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cortamos la pechuga de pollo en tiras de un centímetro de grosor. Las colocamos en una fuente, las cubrimos  con el huevo batido y el ajo picado y salpimentamos. Dejamos reposar mientras preparamos el resto de los ingredientes.

    Paso 2. Vamos separando las hojas externas de la lechuga, las lavamos debajo del chorro de agua y las ponemos a escurrir. Pelamos las zanahorias y las cortamos en bastoncitos. Lavamos las hojas de hierbabuena.

    Paso 3. Escurrimos el exceso de huevo  de las pechugas y la pasamos por pan rallado. Las freímos en abundante aceite de oliva hasta que queden crujientes por fuera y tiernas por dentro.

    Paso 4. Sobre la hoja de lechuga, colocamos las tiras de zanahoria, el pollo y algunas hojas de hierbabuena. Enrollamos y con ayuda de un cuchillo, partimos por la mitad cada rollo.

    Paso 5. Disponemos sobre una fuente y cubrimos con salsa agridulce. Decoramos con unos tomates cherry y más hojitas de hierbabuena. Consumiremos al momento para que el pollito se mantenga crujiente.

    Trucos

     

  • Operación Bikini

    “Lo único que no engorda es lo que se queda en el plato”. ¿Quién no ha escuchado esa frase sobre todo cuando nos encontramos cara a cara con la Operación Bikini? El calorcito ha llegado de repente, y con él toca ponerse la ropa que hace por lo menos nueve meses que no nos ponemos y… ¡susto! ¡no me entra!

    Así es como comenzaba el  monográfico Operación Bikini que se publicó el año pasado por estas fechas y que bien viene recordar este año pues supongo que la historia se repite y el volvemos al “pero si yo el año pasado entraba en estos pantalones…”

    Es cuando nos entran los remordimientos por los excesos cometidos durante el invierno, que pasaban desapercibidos con la ropa oscura y gruesa. Entonces nos empezamos a plantear que tenemos que cambiar nuestros hábitos, hacer más deporte y, cómo no, cambiar a una alimentación más sana y saludable.

    Ya sabéis que Es Pan Comido invita a una dieta saludable y  su recetario  recoge  nuevas  aportaciones que  pueden localizarse en la sección Ligero pero sabroso. Vamos con un recordatorio de pautas “pre-veraniegas”, y una selección de recetas ideales para conseguirlo.

    Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra dieta, en su acepción coloquial, significa privación completa de comer; y para todos nosotros es sinónimo de aburrimiento, sufrimiento, culpabilidad a la hora de sucumbir a un capricho…  Sin embargo,  dieta debería significar elegir aquellos alimentos  que nos mantendrán sanos, estimularán nuestra energía y mejorarán nuestro aspecto. Es por ello que el sentido común y la moderación serán las bases de nuestra “Operación Bikini”.

    Empezare listando los 10 mandamientos de una dieta saludable:

    1. Hacer las 5 comidas al día: tres principales y dos tentempiés.
    2. Beber dos litros de agua al día. Lo podemos hacer en forma de infusiones si lo preferimos. Evitaremos los refrescos: ¡¡una lata de Coca-Cola tiene aproximadamente 24 cucharadas de azúcar!!
    3. Reducir las grasas.  ¡Fuera la bollería industrial!
    4. Tomar lácteos  siempre descremados. Ojo con el queso, elegiremos uno bajo en grasa ó  0%.
    5. Cocinar de la manera más sana posible. Un buen pescado o una carne, puede resulta igual de rico cocinándolo a la plancha, y aderezándolo con alguna especias. Eliminaremos los empanados y rebozados.

     

         6. Utilizar aceite de oliva ya que es el más digerible de cualquier grasa animal o vegetal. Evitaremos las salsas para aliñar las ensaladas, usando nuestro oro líquido que es   un auténtico manjar.

         7. Organizar los menús centrándose en la variedad y no en la cantidad.

        8. Comer lentamente y masticar los alimentos para que aumente la sensación de saciedad. No podemos olvidar que la comida es un acto social y debemos disfrutar de ello preparándonos unos vistosos platos y tomándonos el tiempo para saborearlos. ¡Prohibidas las comidas de pie frente al frigorífico!

         9. Llevar preparadas las raciones desde la cocina para evitar comer más de lo planeado.

     10. Hacer ejercicio, aunque sólo sea prescindiendo del coche en los trayectos cortos o subiendo las escaleras andando. Bailar también es un ejercicio sanísimo. Son pequeños gestos que nos harán sentirnos más ágiles y ligeros.

        Y como de comida y recetas se trata este  blog, vamos a centrarnos en los alimentos que debemos incluir en nuestras cinco comidas al día.

    • Desayuno: Debe ser fuerte, produciendo un 20-25 % del aporte calórico diario. Consumiremos por ejemplo:
      • Fruta: ¿Sabías que las que menos calorías tienen, en este orden, son: sandía, fresa,  naranja,  melocotón, mandarina,  ciruela, pera y kiwi?
      • Leche o yogur descremado con unos cereales bajos en grasa y ricos en fibra.
      • Desayuno salado: una tostada de pan integral con aceite de oliva acompañada de fiambre bajo en grasa, tipo pavo o jamón.
      • Desayuno dulce: ¿qué tal repostería ligera hecha en casa?

     

    • Comida del medio día: Normalmente es a la que dedicamos más tiempo.  Las cantidades dependerán de la edad y la actividad.  Varios ejemplos:
      • De primero: verduras frescas cocinadas al vapor o hervidas y aliñadas con un chorrito de aceite de oliva. Dos días en semana podremos consumir pasta, legumbre o arroz, ricos en hidratos de carbono.
      • Si de segundo optamos por la carne, elegiremos pavo o pollo,  siendo el primero la carne que menos calorías y proteínas tiene de todas, seguida por el pollo o el conejo. De consumir cerdo o ternera, escogeremos  las partes con menos grasa como el solomillo o el lomo. Eso sí, todas las cocinaremos  a la plancha, asada o hervida.

      • Si consumimos pescado, tendremos una gran variedad en nuestros menús: blanco (merluza, rape, lenguado, bacalao, gallo…), azul (atún, salmón, sardinas), todo tipo de marisco. Todos ellos son muy fáciles de preparar a la plancha, cocidos ó  en papillote que es una opción muy sencilla y sabrosa ya que se cocina con su propio jugo.
      • Evitaremos la fruta en la comida principal ya que su contenido en glucosa se absorbe más rápido cuando se ha consumido junto con otros alimentos.

    • Cena: Debe ser ligera y realizarla al menos dos horas antes de acostarse, ya que por la noche el metabolismo se ralentiza y las grasas se acumulan más fácilmente. Es por ello que debemos escoger alimentos bajos en calorías y de absorción rápida. Prescindiremos de los hidratos de carbono, pastas y arroz, que no cumplen estos requisitos. Algunas sugerencias para cenas ligeras:
      • Verduras al vapor, a la plancha o en crema, sustituyendo la nata por leche desnatada.
      • El gran aliado del verano español: el gazpacho, pero reduciendo al mínimo el contenido de pan y controlando la cantidad de aceite. Un vaso de gazpacho resulta  muy ligero, hidratante y contiene un alto porcentaje de vitaminas.
      • Huevos, en forma de tortilla, revueltos,  al horno o escalfados.
      • Pescados a la plancha,  al vapor o incluso al microondas.
      • Ensaladas aliñadas con aceite de oliva. Las de tomate resultan excelentes por su bajo contenido en calorías.
      • Conservas al natural (mejillones, berberechos, atún). Son una opción estupenda para una cena improvisada.

    Tentempiés de media mañana y merienda: Deben consistir en un paréntesis para recargar energía y calmar el apetito, y así se evitará llegar a la comida principal con un hambre desorbitada.

     

     

    Sugiero:

    • Un vaso de leche desnatada con 3 ó 4 galletas María.
      • Verduras frescas que podemos tener cortadas en bastoncitos,  ideales para picar, como la zanahoria, el tomate, el pepino y, por supuesto, los pepinillos en vinagre.
      • Queso fresco 0% y fiambre de pavo.
      • Yogur desnatado.
      • Una pieza de fruta.

    Para finalizar, incluyo un cuadro muy gráfico sobre el contenido calórico de los alimentos principales que conviene echar mano de vez en cuando:

    Fuente: http://fisica25bbloggeer.blogspot.com.es/

    Veréis que seguir una dieta sana y equilibrada no tiene por qué resultar monótono y aburrido. Deseo que con estas aportaciones la Operación Bikini sea más llevadera y, por supuesto, como todas las demás propuestas ¡Es Pan Comido!

  • Cocinar sin gluten tambien Es Pan Comido

    Mañana día 27 de mayo se celebra el Día Nacional del Celíaco y no podía menos que dedicarles a todos ellos, este Monográfico Cocinar sin Gluten.

    Según la definición que da la FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) La enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.

    Gastronómicamente podemos traducirlo en que la dieta de todas las personas celíacas debe ser estrictamente sin gluten de por vida. Su alimentación diaria debe basarse en el consumo de alimentos naturales y evitar productos envasados ya que estos tienen más probabilidad de contener gluten en su elaboración.

    Existen recetarios excelentes de platos preparados con productos exclusivos para dietas sin gluten así como blogs que dedican todas sus recetas a ellos. Ya sabéis que no es el caso de Es Pan Comido, que intenta abarcar todo tipo de cocina, sin embargo si hay entre todas la recetas publicadas muchas que pese a no parecerlo, son más que aptas para celíacos. Estas están localizadas en el menú A tu Gusto- Sin Gluten.

    En ocasiones es fácil adaptar muchas de ellas. Por ejemplo en los postres con base de galleta, será suficiente con emplear unas galletas sin gluten, o espesar una salsa con Maizena (harina de maíz). Además, en el mercado ya existen muchos productos sustitutivos que nos facilitan la cocina diaria.

    Es verdad que adquirir  muchos de ellos es todavía un lujo por sus altos precios pero con una buena concienciación de que esta enfermedad  abarca a un gran segmento de la población, se conseguirá. Por ejemplo, Ofertia ha comenzado una campaña llamada Vivir sin Gluten que pretende concienciar respecto a la celiaquía y por ello ha lanzado catálogos de productos Sin Gluten que se ofrecen a buenos precios.

    Dada esta ocasión, me gustaría compartir una selección de recetas con todos aquellos que tengan entre su familia o amigos personas con estas necesidades:

    Para ir haciendo hambre:

    –          Mousse de berenjena para untar

    –          Nachos con queso

    –          Tomatitos al provolone

    –          Zanahorias aliñadas

    –          Mermelada de piquillo con crujiente de queso

    Para empezar con la cuchara:

    –          Crema de puerro y manzana

    –          Pollo al curry

    –          Arroz con carabineros

    –          Crema de espárragos con crujiente de ibérico

    Para seguir con el tenedor:

    –          Caviar dominicano

    –          Rollitos de cangrejo con vinagreta de mango y manzana

    –          Calabacín tres capas al queso del país

    –          Anchoas gratinadas sobre plancha de berenjena

    –          Botones de sepia y mojo verde

    Para continuar con el cuchillo:

    –          Pechugas al limón

    –          Lenguado con muselina de langostinos

    –          Hamburguesas de sepia

    –          Pez espada al ajillo con piriñaca

    –          Lomo de buey a la plancha

    Para quedarse con un dulce sabor de boca:

     

    –          Magdalenas sin gluten

    –          Leche merengada

    –          Flan de manzana “exprés”

    –          Tartaletas chocolate cheesecake

    –          Quesada

    Aquí os he dejado una muestra de todo lo que en casa podéis preparar y que toda la familia puede consumir. Ya sabéis que cocinándolo nosotros mismos, sabremos con toda seguridad lo que estamos comiendo y que los ingredientes son aptos para celíacos, así que ya tenéis más que un motivo para poneros manos a la masa. Estoy segura que triunfaréis con todas estas recetas, que además de sin gluten, son ¡Pan Comido!

  • Pinchitos de pollo tres salsas “A la carta”

    Hola Ana,

    Sigo muy cerca tus recetas para ocasiones imprevistas y he de decirte que de momento están teniendo mucho éxito. Preparé los palitos de queso y los miniflanes de champiñón y gustaron a todos, especialmente a los niños. Ahora me gustaría que me sugirieras algún picoteo pero a base de pechuga de pollo ya que estamos un poquito hartos ya de las alitas a la barbacoa que les encantan a mis hijos.

    Muchas gracias, Charo

    Me alegro mucho Charo que triunfaras con estos picoteos tan sencillos. Tomándo nota de tu petición, os propongo una opción con pechuga de pollo que gustará a mayores y pequeños. La preparación es muy simple y su acompañamiento puede ser variadísimo. Se trata de unos Pinchitos de pollo con salsa tres colores. Espero que esta receta sea otro acierto.

    Sólo necesitáis pechuga de pollo y unas cuentas ideas para las salsas, que las preparareis en un periquete. Hoy os propongo tres de ellas pero las posibilidades son muchas. Podéis usar las salsas   que preparaste para los sticks de queso además, ¡que seguro que esas ya las dominas! Lo podéis acompañar de unas patatitas también para mojar en las salsas  que bien podéis preparar fritas cortadas en gajos o “asadas exprés” como las del acompañamiento de las mini hamburguesas que ya preparamos hace unos meses.

    Veréis como con muy poquita preparación, vais a conseguir una cena rápida y original. Los acompañáis de varios aperitivos también para preparar bien rápidos, y listo. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • ½ kg de pechugas de pollo cortadas en filetes
    • 1 diente de ajo
    • 2 cucharadas de leche
    • 1 huevo
    • Pan rallado
    • Aceitunas negras
    • Sal y pimienta
    • 1 tomate para decorar

    Ingredientes para las salsas

    • Salsa verde: mojo picón verde
    • Salsa amarilla: mostaza con mahonesa
    • Salsa azul: nata líquida con queso azul

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cortamos los filetes de pollo en tiras cortitas y salpimentamos.

    Paso 2. En un bol, batimos el huevo, con el ajo picado y la leche. Añadimos el pollo y dejamos reposar 15 minutos para que impregne bien.

    Paso 3. Empanamos y con ayuda de un palillo hacemos unas bolitas con el pollo pinchándolo en forma de acordeón o haciendo un nudo con las tiritas de pollo. Freímos con los mismos palillos para que no se desmonten en abundante aceite durante unos 4 minutos. Una vez frito, retiramos el palillo y ya tendremos la forma de bolita.

    Paso 4. Preparamos las salsas: La salsa amarilla la prepararemos mezclando mahonesa con mostaza. La salsa azul, batiendo el queso azul con nata líquida hasta que quede una crema. La verde será mojo verde que podremos comprar envasado.

    Paso 5. Servimos cada salsa en un cuenco independiente y los pinchitos los prepararemos pinchando una aceituna sobre cada trozo de pollo. Decoramos con tomate fresco.

    Trucos

    • Podemos congelar los pinchitos con los palillos preparados para freírse al momento.
    • Si preferís podéis trocear la pechuga en dados. De esa manera no os quedará tan crujiente pero igualmente rica.

     

  • Brochetas de pollo con queso de cabra

    Suelo recurrir a las brochetas  muy a menudo porque prepararlas tiene muchísimas ventajas:

    •  Aptas para todos los públicos
    •  Te permiten mezclar ingredientes diversos
    •  Únicamente manchas el recipiente donde las sirves
    •  Son muy vistosas y sencillas de comer
    •   A la plancha o al horno, son sanísimas.

    Y es que una vez más voy a recurrir a la máxima de mi cocina que es el aprovechamiento, tal y como hablamos en la  Tortilla de patatinas bola. Como empleas un poquito de cada ingrediente, pues puedes combinar los restos de pimiento que tienes por el frigorífico, o los tomatitos, o los trozos de carne que te sobraron del medio día…

    Hoy os propongo unas brochetas de pechuga de pollo con verduritas variadas con queso de cabra gratinado. Sin embargo os invito a que las prepareis con los ingredientes que queráis y los compartáis con todos nosotros. Como escuché una vez a una amiga decir, ¡¡deberíamos cambiar de casa cada cierto tiempo para nunca aburrirnos de lo que comemos en nuestras casas!!

    Estas brochetas están preparadas al horno pero podrían perfectamente hacerse a la plancha. Acompañadas de algunas de las salsas que tenemos en la sección Toma pan y moja, estarán para no dejar ninguna. Y no podía faltar, que montarlas ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 brochetas

    • 300 gr. de pechugas de pollo
    • ½  pimiento rojo
    • 1 pimiento verde italiano (de los alargados)
    • 12 tomatitos cherry
    • 12 champiñones frescos limpios pequeños
    • 1 rulo de queso de cabra
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Hojas de escarola para decorar
    • 6 palillos largos de madera o metálicos aptos para la plancha

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos bien las verduras. Cortamos el medio pimiento rojo en 12 trozos de tamaño similar y el pimiento verde en aros.

    Paso 2.  Troceamos la pechuga en 12 trozos.

    Paso 2. Montamos los pinchitos en el siguiente orden: champiñón, tomatitos cherry, la pechuga de pollo en la que introduciremos el aro de pimiento verde y los trozos de pimiento rojo. Ponemos dos series en cada pinchito y salpimentamos.

    Paso 3. Asaremos los pinchitos  en el horno durante unos 10 minutos con unas gotitas de aceite para que no se peguen.

    Paso 4. Cortamos el queso de cabra en rodajas.  Sacamos del horno los pinchitos y los colocamos sobre el queso. Gratinamos un par de minutos hasta que se deshaga el queso.

    Trucos

    • Podremos sustituir las verduras por otras como calabacín o berenjena.
    • Si espolvoremos el queso de cabra con finas hierbas, le dará un toque muy aromático y delicioso también.