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  • Clam Chowder

    Clam Chowder

    Nos haya tocado no hoy la Lotería de Navidad, ¡aquí os dejo mi aportación para un día más suculento! Os presento este Clam Chowder, una receta original de Nueva Inglaterra que pese a que tiene su variaciones, está para chuparse los dedos.

    Se trata de una crema de almejas, con una base cremosa de nata y leche. No requiere emplear unas almejas de un calibre grande, si no que su resultado es fabuloso simplemente utilizando una almeja pequeña y sabrosa. Doy fe de ello ya que aquí es complicadísimo encontrar almejas frescas y las que uso, son congeladas… pero como dice el refrán, a falta de pan, ¡buenas son tortas!

    Aprovecho la ocasión para desearos a todos vosotros unas muy Felices Navidades y que el año próximo venga cargadito de buenos propósitos y deseos. Ya os adelanto que uno de mis propósitos del año será regalaros ricas recetas que además serán, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 kg de almejas frescas en su concha
    • 4 lonchas de bacón
    • 1/2 puerro  (sólo la parte blanca)
    • 2 tazones de agua
    • 1 patata mediana
    • 3 cucharadas de harina de trigo o 1 cucharada de Maizena
    • 250 ml de nata líquida
    • 1 tazón de leche
    • 1 hoja de laurel
    • Perejil
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Sumergimos las almejas en un bol amplio con agua fría y una cucharada de sal para que suelten la arena durante unos 30 min. Enjuagamos y las escurrimos. Las colocamos en una olla  y las cubrimos con dos tazones de agua. Tapamos y dejamos que se abran. Vertemos el juego de cocerlas en una jarra colándolo para que no tenga impurezas. Separamos las almejas de sus conchas y las reservamos.

    Paso 2. Picamos el bacón en daditos pequeños y lo freímos en una cazuela con cuatro de cucharadas de aceite. Una vez crujiente, retiramos a una plato y lo reservamos. Sobre el aceite de freír el bacón, sofreímos el puerro muy finamente picado hasta que esté transparente.

    Paso 3. Añadimos la harina o maicena y la sofreímos durante un par de minutos hasta que se tueste levemente pero sin quemarse. Vertemos el jugo de las almejas, la nata líquida y la leche. Cortamos la patata en daditos pequeños (aprox 1/2 cm) y la añadimos a la crema junto con la hoja de laurel.

    Paso 4. Dejamos que la patata cueza a fuego medio-bajo y cuando esté blandita, le retiramos el laurel y añadimos las almejas sin su concha. Dejamos que todo hierva durante unos 5 minutos.

    Paso 5. Antes de servir, agregamos el bacón crujiente y espolvoreamos perejil fresco por encima.

    Truco

    • No añadas las almejas hasta el momento de consumirla ya que si dejas que se caliente por mucho tiempo, su carne se quedará dura.
    • Para una presentación más original, vacía un bollo de pan redondo por dentro y sirve la crema en su interior preparando versiones individualizadas.
    • Si la textura te quedo demasiado líquida, puedes rectificarla de la siguiente manera. Disuelve una cucharadita de Maizena en 3 cucharadas de leche fría hasta que no tenga grumos y vierte la mezcla sobre la crema y espera que hierva.
  • Rollo de pollo relleno

    Rollo de pollo relleno

    Me temo que se acerca la hora de decir adiós a las comidas a deshora y los picnics veraniegos. Con la vuelta al cole, la rutina ya dicta unas comidas mas ordenadas y unos menús más confeccionados y aquí os propongo un que os va a encantar: Rollo de Pollo Relleno. Acompañado de una guarnición de verdura, será un menú muy completo que además podéis Calentar y listo.

    Para conseguir una pechuga abierta, os recomiendo que os arméis de maña con un buen cuchillo o  se lo digáis a vuestro suministrador, que lo hará con una tremenda habilidad. Para el relleno, os doy una propuesta de los más sencilla pero en Trucos encontraréis más ricas sugerencias. Una vez preparados los rollitos, bien envueltos, los podéis congelar y después cocinar en el momento de consumir, o al revés, cocinar y congelar cocinados envueltos en el mismo empaque y así, ¡sorpresa! !Desenrollar y listo!

    El montaje lo tendréis en menos de 10 minutos y ¡el resto lo hace la cazuela!  Leed y veréis que rica y saludable vuelta al cole… además de ser ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 pechugas de pollo abiertas lo más finitas y planas posibles
    • 8 lonchas de jamón york
    • 8 lonchas de queso (el que más nos guste)
    • 1 puñado de finas hierbas

    Ingredientes para la guarnición

    • Salsa de tomate casera (ver receta)
    • 400 gr de espinacas frescas o congeladas
    • 1 puñado de piñones
    • Sal y pimienta

     Cómo lo preparamos

    Paso 1. Colocamos dos láminas de papel de aluminio sobre la encimera y espolvoreamos con finas hierbas. Sobre esta, extendemos las pechugas bien estiradas y salpimentamos. Colocamos las lonchas de jamón encima y sobre éstas, el queso en lonchas.

    Paso 2. Con ayuda del papel, iremos enrollando hasta hacer dos rollos, uno con cada pechuga y cerramos por los extremos como si se tratase de un caramelo. En función del tamaño de la pechuga, puedes optar en enrollarlas a lo largo o a lo ancho, según el grosor que quieras para los rollos.

    Paso 3. Ponemos una cazuela con agua a calentar y una vez que esté hirviendo, introducimos los dos rollos de pollo. Dejaremos que hiervan durante unos 20 minutos, más tiempo si los rollos tienen más grosor. Escurrimos y dejamos enfriar ligeramente.

    Paso 4. Para preparar la guarnición, herviremos las espinacas en abundante agua con sal durante 10 minutos y escurrimos. En una sartén, salteamos los piñones en 3 cucharadas de aceite y añadimos las espinacas.

    Paso 5. Desenvolvemos para cortar en rodajas. Servimos sobre salsa de tomate y acompañaremos de las espinacas rehogadas con piñones.

    Trucos

    • Si tienes duda sobre si la pechuga está cocinada o no, saca uno de los rollitos del agua y con mucho cuidado desenvuelve una esquina. Si ves que el interior está todavía muy rosado, déjalas un tiempo más.
    • Sustituye el pollo por pavo. Quedará también muy sabroso.
    • Puedes añadirle nueces picadas al interior o rellenarla de otros ingredientes al gusto como pueden ser champiñones, pimientos, bacon, espinacas…
    • Prueba experimentar con diferentes quesos (cabra, enmental, azul…). Verás que le dan un toque muy especial.
  • Mousse de Naranja con dados de gelatina

    Mousse de Naranja con dados de gelatina

    Familia, ¡en  verano también hay naranjas!, y ¡bien ricas! Cortesía de Naranjas Fostestad, empresa familiar de reconocido prestigio en el sector de la manipulación y distribución de cítricos, he preparado este Mousse de Naranja con dados de gelatina.

    El consumo de naranjas no debe faltar en nuestra dieta en ninguna época del año. Su alto contenido en vitamina C, como es conocido por todos, no sólo nos ayuda a recuperarnos mejor de los resfriados sino también como antioxidante que es, a prevenirnos de enfermedades degenerativas y mejorar la circulación por ser rica en bioflavonoides. Se puede consumir a trozos, en zumos o incluirla como ingrediente de infinidad de platos.

    Este bocado cremoso enamora a grandes  y sobre todo a pequeños… ¡a la vista está! No deben faltar en nuestro frigorífico estás preparaciones caseras que son un combinación ideal de lácteos y frutas que suponen un complemento ideal en la dieta de nuestros niños. Podéis escoger al gusto en el blog:  otra versión cítrica Mousse de Limoncísimo, con frutos secos  Mousse de Avellana y la versión más clásica del Mousse de Yogur. Todos ellos son ¡Pan Comido!

     Ingredientes para la mousse para 6 personas

    • 1/2 vaso de zumo de naranja
    • Ralladura de una naranja
    • 3 huevos
    • 250 gr de nata líquida para montar
    • 3 cucharadas de azúcar

    Ingredientes para la base y los dados de gelatina

    • 6 láminas de gelatina
    • 2 vasos de zumo de naranja
    • 2 cucharadas de azúcar
    • 2 cucharadas de mermelada de melocotón

    Cómo preparamos la base y los dados de gelatina

    Paso 1. Prepararemos la base de la mousse exprimiendo naranjas hasta conseguir 2 tazones de zumo que pondremos a calentar lentamente en un cazo junto con el azúcar. Ponemos las láminas de gelatina a hidratar en agua fría y cuando estén blandas, en unos 3-5 minutos, las escurrimos y las añadimos al fuego junto con el zumo y el azúcar.

    Paso 2. Removemos con ayuda de una cuchara de madera hasta que la gelatina se disuelva sin que llegue a hervir. Vertemos la mitad de la mezcla en una fuente amplia que pondremos a enfríar antes de desmoldar para sacar luego los cubos de gelatina. A la otra mitad de la mezcla, le añadiremos la mermelada de melocotón y volvemos a poner al fuego hasta que se mezclen bien los ingredientes. Vertemos en el fondo de cada vasito y dejamos enfríar.

    Cómo preparamos la mousse

    Paso 3. Separamos las claras de las yemas y reservamos las claras en frío para montarlas en último momento. En un bol amplio, batimos las yemas con el azúcar, el zumo de naranja y la ralladura.

    Paso 4. Montamos la nata y la mezclamos a la crema anterior con movimientos envolventes en el mismo bol.

    Paso 5. Montamos las claras a punto de nieve y las integramos junto con la mezcla anterior. Nos ayudaremos de dos cucharas realizando movimientos envolventes para que no bajen y la mezcla quede esponjosa.

    Paso 5. Dispon la crema sobre la base de cada vasito y enfría en la nevera.

    Paso 6. Vuelca la gelatina ya fría sobre una tabla y córtala en daditos. Decora con ellos los vasitos antes de servir.

    Trucos

    • Introduce la nata en el congelador durante 10 minutos para que esté muy fría antes de batirla. Así se te montará con más facilidad.
    • Puedes sustituir la naranja por limón y añadir más cantidad de azúcar para evitar que esté muy ácido.
  • Bavaroise de café

    Vuelvo con otro clásico de recetas de Telva: Bavaroise de Café que no falla ni entre los cafeteros y entre los que no son,¡ grupo en que me que incluyo!

    Un bavaroise, es una preparación fría de pastelería que por norma general suele llevar gelatina  y nata montada. Se puede preparar de varios sabores, café, limón, frutas variadas.  Mi madre hace uno de fresas que está para chuparse los dedos. ¡Prometo pedirle la receta y compartirla!

    Os dejo con el Paso a Paso que es súper sencillo. Seguro que más de alguno os animáis a prepararlo hoy mismo para postre o merienda… os aseguro que querréis hasta chupar el plato. Éste también, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 3 cucharadas de café solubre
    • 4 yemas de huevo
    • 250 ml de leche
    • 400 gr de nata montada
    • 4 hojas de gelatina
    • 4 cucharadas de azúcar
    • Nueces y cacao en polvo para decorar

    Ingredientes para la base

    • 20 galletas (tipo María)
    • 1 cucharada de cacao en polvo
    • 1 huevo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Trituramos las galletas con el huevo y el cacao en polvo. Las colocamos en la base del molde de la tarta, a ser posible desmoldable, y las chafamos con una cuchara hasta obtener una fina capa. Introducimos en el horno precalentado a 180º altura media durante 10-12 minutos.

    Paso 2. Dejamos en remojo en agua fría las hojas de gelatina hasta que se ablanden.

    Paso 3. Ponemos en un cazo a hervir la leche con el café. En un bol batimos las yemas de huevo con el azúcar y las vertemos sobre la leche y el café caliente. Removemos en el fuego sin que lleve a hervir hasta que vaya cuajando. Añadimos la gelatina, removemos  y retiramos del fuego.

    Paso 4. Mezclamos la crema de café junto con la nata montada con movimientos envolventes. Vertemos sobre la base de galletas.

    Paso 5. Dejamos enfriar  al menos 3 horas y desmoldamos. Es importante que la tapemos para que no se haga costra al enfriarse. Decoramos con nueces picadas y espolvoreamos con cacao en polvo.

    Trucos

    • Puedes congelar la tarta entera o en porciones. Deberás descogelarla a temperatura ambiente una hora antes de consumir. En el frigorífico, la puedes conservar durante 3 días.
    • Si quieres que sea más ligera, puedes eliminarle la capa de galletas inferior.

  • Bola de queso con mermelada de tomate

    Hay aperitivos con los que nunca fallas. Esos que sacas para acompañar una cervecita cuando tienes invitados en casa mientras haces tiempo para que se termine de hacer el plato principal, y cuando te das cuenta, ¡sólo quedan las miguitas!

    Esta Bola de Queso con Mermelada de Tomate es tan rica como sencilla. Tiene únicamente dos ingredientes: Queso crema y Mermelada de Tomate. Sólamente la acompañas de unos biscotes o tostaditas a tu gusto, y tienes un aperitivo listo en nada de tiempo. Seguro que muchos recordaréis, y me consta que algunos ya la habéis catado, la deliciosa y versatil Mermelada de Tomate casera.

    Os aseguro que compartireis esta receta con todo el que la prueba. Te propongo también prepararla con Mermelada de Piquillo. Ninguna de sus dos versiones os va a defraudar. Ambas son, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 200-250 gr de crema de queso de untar (tipo Philadelphia)
    • 8 cucharadas de mermelada de tomate (ver receta)
    • Tostaditas de pan para untar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Vertemos la tarrina de queso en un bol y con ayuda de un tenedor, lo chafamos hasta obtener una crema.

    Paso 2. Forramos un cuenco de cristal, del tamaño que queramos servir el paté, con papel film, dejando que cuelguen los extremos. Estos nos facilitará el emplatado. Vertemos el queso machacado y aplanamos la superficie con un cuchillo.

    Paso 3. Introducimos 10 minutos en el congelador para que mantenga la forma. Volcamos, como si se tratara de un flan,  sobre la fuente en la que la vayamos a servir, y retiramos el plástico con cuidado. Cubrimos con la mermelada de tomate.

    Paso 4. Serviremos acompañado de tostaditas de pan.

    Trucos

    • Para darle un poco de sabor extra al queso, podéis mezclarlo con cebollita muy finamente rallada.
    • La mermelada la puedes conservar en un frasco bien cerrado durante al menos dos semanas.
  • Espinacas rellenas

    No me quiero olvidar de la sección Calentar y Listo que tanto éxito ha tenido entre los tupper adictos. Y es que no sólo va dirigida para aquellos que se llevan el tupper fuera de casa sino para los que necesitan comer algo rápido en casa y salir corriendo a otras obligaciones. ¡No veais que ilusión hace tener en el congelador algo rico, saludable y que además sea cosa de minutos el tenerlo en la mesa!

    Estas Espinacas Rellenas son una prueba de ello. Una combinación deliciosa de verduras y proteinas que hacen un plato completísimo para una comida de medio día. Su relleno, bien podría utilizarse para acompañar una pasta boloñesa, una lasaña o unos pimientos rellenos, así que tomad nota porque os va a sacar de más de un apuro.

    No dejeís de probar esta receta que no os va a fallar y que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 400 gr de espinacas frescas en hojas
    • 300 gr apróx de carne picada de ternera
    • 1 cebolla pequeña
    • 2 dientes de ajo
    • 1 zanahoria grande
    • 1 lata de tomate triturado (200 gr)
    • 1 copita de vino blanco
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la salsa

    • 1/2 litro de salsa Bechamel (ver receta)
    • 2 pimientos del piquillo de lata y el jugo de la conserva
    • Queso en polvo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Picamos el ajo con la cebollla y la zanahoria muy finos y los ponemos a pochar en una sartén con un par de cucharadas de aceite. Cuando empiece la cebolla a estar transparente, le añadimos el tomate triturado y lo rehogamos junto con la verdura. Incorporamos la carne y dejamos  que se vaya cocinando a fuego lento durante unos 10-15 minutos. Vertemos una copita de vino, salpimentamos y esperamos a que se evapore todo el liquido. Dejamos templar.

    Paso 2. Ponemos agua a hervir en una cazuela grande con una cucharita de sal. Añadimos unas gotas de aceite. Lavamos las hojas de espinacas y cuando el agua esté hirviendo, las echamos en el agua para escaldarlas. Las dejaremos en el agua hasta que vuelva a hervir y retiramos a un escurridor.

    Paso 3. Disponemos las hojas sobre una tabla de cocina seca y con ayuda de una cuchara de postre, vamos colocando el relleno de la carne sobre cada hoja de espinaca. Enrollamos y colocamos en la base de una cazuela plana.

    Paso 4. Para la salsa, trituraremos la bechamel con dos pimientos del piquillo y el jugo de la conserva.

    Paso 5. Vertemos la salsa sobre los rollitos y  dejamos que cueza todo junto unos 10-15 minutos. Espolvoreamos con queso y dejamos que se funda ligeramente con el calor.

    Trucos

    • Si no te quieres complicar haciendo los rollitos que son un tanto laboriosos, puedes hacer la misma receta siguiendo el procedimiento de una lasaña. Colocarás sobre una fuente apta para horno primero una capa de carne picada, otra de salsa y una de espinacas. Repetiremos cuantas capas queremos hasta acabar con una capa de espinacas que espolvorearemos con queso rallado y llevaremos al horno para gratinar.
    • Puedes congelar este plato y lo tendrás listo para consumir una vez lo hayas descongelado y calentado al micro.
  • Confit de pato a la naranja

    A mi es fácil hacerme un regalo. Con el tema gastronómico nunca fallas…. o bien una pijada para la cocina, o un detallito comestible o bebible “gourmet”, ¡y aciertas seguro! Y es que hay tal variedad de productos en esas tiendas delicatessen, que es casi imposible decidirse. Las conservas son un mundo infinito por descubrir en variedad, sabores, productos, que es imposible no perderse en esos estantes de frascos de vidrio y latas.

    Olvidada estaba en mi despensa una lata de confít de pato, y no veais que alegría me lleve al encontrarla. Fue en uno de esos días en que piensas que por abrir la puerta de la despensa, te va a entrar la fuente de inspiración para la cena. ¡Y así fue! Un éxito rotundo total.

    Con éste título tan chic como provocador, Confit de Pato a la Naranja, encontrareis una receta tan sencilla como sabrosa. Disfrutadla porque ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 confits de pato en conserva
    • 2 naranjas y la ralladura de una de ella
    • 2 cucharadas de soja
    • 1 copita de vino dulce (tipo Pedro Ximenez)
    • 2 patatas
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Limpiamos los confit liberándolos de la grasa de la conserva primero con ayuda de una cucharara y si hace falta, los limpiamos con papel de cocina. Reservamos 2 cucharadas de la grasa en un cuenco.

    Paso 2. Los colocamos en una fuente y los cubrimos con la mezcla del zumo de naranja, la salsa de soja y el vino dulce. Dejamos que maceren durante unas 4 horas.

    Paso 3. Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas finas. Las colocamos en una fuente apta para horno y las regamos con la grasa que hemos reservado de la conserva. Salpimentamos.

    Paso 4. Las introducimos en el horno precalentado durante aproximadamente 20 minutos a altura media a 180º o hasta que estén tiernas. Colocamos los confit sobre las patatas y los ponemos a dorar hasta que estén tostados. El tiempo dependerá del horno pero con el grill encendido, lo tendrás listo en 15-20 minutos. Espolvoreamos con la ralladura de naranja.

    Paso 5. Serviremos acompañado de las patatas o de otra guarnición que se nos ocurra.

    Trucos

    • Si disponeis de una lata muy grande y sólo vais a utilizar parte de ella, vuelva todo el contenido en un tupper hermético y conservalo en el frigorífico.
    • Cualquier guarnición de verduras que puedes preparar al horno o  al vapor, puede acompañar este pato.
  • Torrijas

    ¡No pueden faltar unas torrijas esta Semana Santa! Además, basta que te encuentres fuera de casa, para que te apetezca preparar recetas que seguramente en casa no prepararías. Y es que la moriña familiar te entra siempre en fechas en las que te solías reunir con los tuyos. Tal es el caso de la Semana Santa, donde en mi casa es tradición que en Villanua, un pequeño pueblo del Pirineo Aragónes donde siempre nos reunimos la familia, mi cuñada Chus, la experta repostera, se ponga a preparar unas riquísimas Torrijas en cantidades industriales. Y no es sólo porque somos un buen puñao, sino porque nos encantan y damos muy buena cuenta de ellas.

    La receta es bien sencilla. Sin embargo existen muchas formas de prepararlas y servirlas. Hay quién emplea un pan especial para las torrijas, en mi casa usamos la barra del pan diario o yo he utilizado pan de hogaza que tiene la miga un poco más compacta. También hay quién las toma bañadas en miel o vino o simplemente espolvoreadas con azúcar. La complicación de todas ellas, quizás esté en encontrarles el punto exacto de jugosidad pero sin llegar a romperse para freirlas. Como todo, es cuestión de práctica… así que ¡más vale empezar cuanto antes!

    Pese a que no suelo publicar recetas los sábados, hoy si lo he hecho porque este fin de semana es ideal para prepararlas y tenerlas lista para la Semana Santa. No hay excusa que valga porque, hacerlas:  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 8 torrijas

    • Pan del día anterior cortado en rebanadas de 1 cm aproximadamente de grosor (barra o pan de hogaza)
    • 1 litro de leche
    • 100 gr de azúcar
    • La piel de 1/2 limón (sin la parte blanca)
    • 2 ramas de canela (opcional)
    • 2 huevos
    • Aceite para freirlas (oliva o girasol)
    • Azúcar glas para espolvorear

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un cazo, vertemos la leche con el azúcar y la piel del limón. Añadimos la canela si nos gusta.  En el momento que empiece a hervir, retiramos del fuego y dejamos que se temple.

    Paso 2. Disponemos la rebanadas extendidas sobre una fuente grande y algo profunda. Procuraremos hacer una única capa para que al añadir el líquido, les llegue a todas por igual.

    Paso 3. Vertemos la leche ya fría sobre ellas cubriendo todas ellas por completo. Dejamos reposar al menos 1 hora para que empapen todo el líquido.

    Paso 4. Batimos los huevos y sumergimos cada una de ellas  en el huevo batido antes de freirlas.

    Paso 5. Preparamos una sartén amplia y cubrimos el fondo generosamente con el aceite. Cuando esté caliente, iremos friendolas hasta que estén doradas por los dos lados. Será preferible hacerlas en tandas de 2 o 3 unidades para que el aceite no pierda temperatura. Ayúdate de unas palas de madera para darles las vuelta y evitar que se rompan. Escurriremos sobre papel absorbente.

    Paso 6. Espolvoreamos con azúcar glas.

    Trucos

    • Si empleas barra de pan, corta las rodajas al bies para que tengan un tamaño más grande.
    •  Procura escoger un tipo de pan de miga densa y pocos poros para que absorba mejor la leche.
    • Puedes conservarlas en un tupper cerrado unos 4 días. Consúmelas a temperatura ambiente.
  • Pastel de salmón

    Los pasteles salados, bien sean de verduras, carne o pescado, son ideales para los que quieren tener preparado su menú con antelación y además quedar de maravilla con los comensales. Además, los niños lo comen fenomenal, incluso para aquellos que el pescado no les hace mucha gracia.

    El otro día leía sobre la apasionante vida del “salmón viajero”. Después de salir del huevo, viven en agua dulce por un tiempo. Después migran al agua salada, al mar, por otra temporada, para luego regresar a su lugar de origen cuando están en época de reproducirse. Y es alucinante como por su olfato ¡saben llegar al lugar donde se criaron! Es por ello que aunque se considera un pescado muy graso, el salmón salvaje ha recorrido tanto kilometros hasta encontrar su lugar, que pierde gran parte de su grasa corporal.

    Este Pastel de Salmón os va a encantar no sólo por su sabor sino por la sencillez de la receta. Creedme que no os engaño,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 500-700 gr de salmón fresco sin piel ni espinas
    • 2 puerros (sólo la parte blanca)
    • 5 huevos
    • 1 bote de leche evaporada  (400 ml)
    • 1 vasito de vino blanco
    • 3 cucharadas de salsa de tomate
    • 1 pastilla de caldo de pescado
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Pimientos  rojos de lata para acompañar

    Ingredientes para la salsa rosa

    • 1 tazón de mahonesa
    • 6 cucharadas de ketchup
    • 2 cucharadas de brandy

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Disponemos el salmón en una fuente apta para horno y lo rociamos con el vino blanco. Lo introducimos en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos.

    Paso 2. Picamos el puerro  muy finamente. Podemos usar el robot de cocina. Cubrimos el fondo de una sartén amplia con 4 cucharadas de aceite y sofreimos el puerro hasta que esté transparente. Le añadimos la pastilla de caldo de pescado.

    Paso 3. Retiramos el salmón del horno y lo desmenuzamos vigilando que no queden espinas. Lo añadimos a la sartén con el puerro pochado y lo mezclamos ya fuera del fuego.

    Paso 4. En un bol grande, batimos los huevos junto con la leche evaporada. Salpimentamos  e incorporamos el salmón con el puerro y la salsa de tomate. Mezclamos.

    Paso 5. Vertemos la crema obtenida en un molde apto para horno, que habremos untado con mantequilla. Si el molde es de silicona, no nos hará falta engrasarlo. Si lo hacemos al microondas, lo haremos preferiblemente en un molde redondo con hueco en medio ya que el micro calienta más por los laterales.

    Paso 6.  Lo coceremos al baño María en el horno durante 40 minutos. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua e introduciremos el molde con el relleno cuando el horno esté caliente a una altura media durante 40 minutos a 180ºC.  En la versión de microondas, lo dejaremos unos 12-15 minutos a potencia máxima. A los 10 minutos, pincharemos con un cuchillo para ver que se está cuajando bien. El cuchillo deberá salir seco.

    Paso 7. Dejamos enfriar y volcamos sobre la fuente donde lo vayamos a servir. Decoramos con  tiras de pimiento y acompañaremos de salsa rosa que preparemos mezclando la mahonesa con el ketchup y el brandy.

    Truco

    • Puedes cocer el salmón al microondas siguiendo el mismo proceso. Únicamente deberás vigilar el tiempo de 3 en 3 minutos hasta que veas que el salmón está cocinado sin que llegue a secarse.
    • Si te gusta una textura más cremosa, sustituye la leche evaporada por nata líquida.
    • El pastel puede congelarse entero o en porciones individuales.
  • Almendras tostadas y saladas en el horno

    Recuerdo cuando en los bares en España te ponían de tapita unas almendritas fritas que eran una delicia. Te incitaban a consumir más bebida, eso si, pero ¡estaban riquísimas! Lamentablemente ya estas tapas escasean principalmente por el aumento del precio de la almendra pero eso no quita que podamos preparar unas Almendras tostadas y saladas en casa. Éstas las tostaremos al horno, sin emplear aceite adicional al que ya de por sí tienen los propios frutos secos.

    Pese a su alto contenido en grasas, la almendra es un fruto seco con excelentes nutrientes para nuestra salud sobre todo en la época de crecimiento ya que nos aporta muchísima energía. España junto con Estados Unidos, se debaten el primer puesto de producción mundial. Desde que los fenicios, según los historiadores, la introdujeron en España, ha tenido una gran relevancia en nuestra gastronomía e industria.

    No dejéis de aprovechar todas las ricas propiedades que las almendras nos ofrecen, ya sea consumidas al natural, tostadas, o como ingrediente de nuestros platos. Esta versión de tapita salada, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes

    • 250 gr de almendras crudas (con o sin piel)
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Si las almendras tienen piel, las escaldaremos llenando un cazo con agua que pondremos a calentar. Cuando esté hirviendo a borbotones, vertemos las almendras y cuando el agua vuela a hervir, las escurrimos en un colador.

    Paso 2. Las iremos pelando con mucha facilidad empujando por un extremo. La piel se desprenderá de la almendra al instante.

    Paso 3. Cubrimos la bandeja de horno con papel especial para hornear. Extendemos las almendras ya peladas sin que monten unas sobre otras. Salamos al gusto e introducimos en el horno a altura media a 200º hasta que veamos que empiezan a dorarse sin llegar a quemarse. Sacamos del horno y con ayuda de unas palas, les damos la vuelta y las dejamos tostar por el otro lado.

    Paso 4. Dejamos enfriar y guardamos en un frasco cerrado para ir consumiendo.

    Trucos

    • Si compras las almendras crudas ya sin piel, te ahorrarás el paso 1 y 2.
    • Puedes conservarlas una vez fritas dentro de un frasco cerrado en ambiente seco.